Yo trabajé de mozo de pequeño en una casa de gente adinerada y siempre le decían a sus hijos que no podían jugar conmigo porque no éramos de la misma clase social; y cuando habría la puerta de la casa me decían que si estaba mi mamá por mi tez blanca y la dueña de la casa los corregía rápidamente diciendo que yo solo era el mozo.