Estuve mucho tiempo con la señora Rosa de Rentería y ella tenía mucha amistas con la señora Irma Serrano. Un día me llevó a hacer el aseo de su casa todos los días. Me llevaba y me traía la señora Rosa, pero un día no fue a traerme y para mi desgracia entraron a robar esa noche. Total nos llevaron a la entenada de Irma, al hijo del jardinero y a mí detenidos. Nos llevaron a México, de ahí nos regresaron a Acapulco de nuevo. No se nos comprobó nada, resulta que fue una persona de allá de Chilapa que porque le debía, Había trabajado ahí y no le pagó. Yo pagué los platos rotos junto con dos personas más. Es triste porque te achacan cosas que no haces y mis padres sin saber nada. Ahorrase cumplen 40 años de que pasó esto. Me pregunto si algo me hubiera pasado y mis padres sin saber nada. Y ahí quedó todo, ni siquiera se disculparon con nadie de nosotros. Lo que hace nuestra necesidad de servirles y con esto nos pagan, tratándonos mal.