Mi madre trabajó desde muy pequeña, era muy obediente hacia las cosas tal como le decía la señora de la casa, pero no le subía el sueldo ni quería que saliera de su casa. Así que mejor se vino a la capital de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. En ese entonces se quedaba a dormir en casa de los patrones así que trabajaba todo el santo día, desde las 6:00 am hasta las 10:00 pm. Todas sus patronas eran lo mismo y no le daban algo como agradecimiento.