Empecé a trabajar con una familia a los 15 años, al principio me trataban muy bien, me ofrecieron 250 al día de lunes a sábado de 9 am a 4 pm con comida incluida, ya llevaba 8 años con ellos y empezaron a cambiar las cosas. Mi ex patrón se quedó sin trabajo, antes de eso ellos llevaban una vida de lujo, pero cuando se quedó sin trabajo mi ex patrón empezaron a reducir gastos. Empezaron a comprar menos cosas, etc. Ahí fue que empezó el mal trato hacia mí, de mi ex patrón nunca tuve queja, él siempre fue respetuoso conmigo y nunca me hizo sentir mal, la pesadilla fue con mi ex patrona, empezó a echarme en cara la comida, ya no me quería ofrecer la comida y si me la ofrecía se la pasaba diciendo que debería de comer en mi casa, que todo está caro, etc. Entonces yo me llevaba mi comida, luego que por que llevaba mis tenis sucios, que debería ser más limpia, accedí a eso, luego me hacía comentarios sobre mi cuerpo, que estaba gorda y me hacía sentir mal, también se molestaba por qué me llevaba mi bicicleta, me decía que estaba muy vieja, que le daba vergüenza que la dejara en su casa, me comparaba con otras muchachas, todo eso me estresaba y me afectaba pues yo me hacía chiquita, me intimidaba, entonces busqué trabajo por las tardes por qué ella nunca me aumento y conseguí en una empresa de persianas, me ofrecieron entrar a las 5 pm y salir a las 8, se acomodaba perfecto a mi horario que tenía con ellos. Eso fue más detonante para ella, yo sentía que le molestaba que me iba tan bien pues en esta empresa ganaba más que lo que me pagaba ella y empecé a socializar pues se trataba de ventas algo que nunca había hecho en mi vida, fue un cambio de seguridad en mi misma pues me tocó un excelente patrón que me ayudó a tener más seguridad en mí, y me agarró mucho cariño pues me decía que yo era muy noble y todo eso le molestaba a mi ex patrona. Empezó a hacerme la vida de cuadritos, me quería poner en contra de mi patrón, me decía que ese trabajo de ventas no me convenía que había muchas tranzas, que era mucha carga para mi cerebro, etc. Así poco a poco me fue estresando al grado que casi renunciaba a mi trabajo de ventas, ya no sabía que hacer con mi vida, ya no le encontraba sentido a nada, deje de comer, deje de arreglarme, me enferme de anemia y tenía depresión. Mi mamá me dijo ‘hija tienes que dejar ya a esa familia, la señora te está acabando’ y yo no hacía caso, seguía ahí por qué sentía feo dejarlos, mi madre también se enfermó de depresión de verme mal y ahí fue cuando agarre valor y renuncié, ella no me dio ni un peso solo me pagó mi semana, no me dio nada por esos 10 años que trabaje con ellos y ahora ya me siento mejor.