Me salí de ahí hace casi 2 años, en ese entonces yo tenía 7 meses de embarazo, laboré durante casi 10 años nunca vi un aumento de sueldo sólo de trabajo y pues ya era una relación muy gastada, ni ellos estaban a gusto conmigo y menos yo, ya me había cansado. Fue lo más desgastante que me ha tocado vivir, también hay relaciones laborales muy tóxicas. No se dejen, nuestro trabajo es digno y valioso.
Aunque nuestra necesidad sea muy grande deben pagarnos lo justo no debemos aceptar menos para que no se sigan aprovechando de nosotras. Con lo que me pasó aprendí que mi trabajo es valioso, es importante, es digno y lo más importante, que merezco reconocimiento y respeto. Y si aceptan bueno y si no pueden ahorrarse su poca paga y hacerlo ellos mismos. Gracias por apoyarnos a las trabajadoras domésticas y por luchar para que se reconozca nuestra labor, pero sobre todo nuestros derechos ya que somos tratadas como si no fuéramos dignas o merecedoras de alguna compensación y gratificación.