Como trabajadora del hogar yo les digo a mis compañeras ‘no se queden calladas, por favor’. En lo personal yo tuve el problema de la fuga de gas en la cocina. Insistí tanto hasta hartarlos para que arreglaran ese problema. No se queden calladas compañeras, a ellos les vale, lo digo y lo seguiré diciendo. Por tu salud, por su seguridad no se callen. Uno les debe respeto como patrones, pero que se pongan en nuestro lugar solo una noche de como se duerme con ese olor a gas.