Renuncié por maltrato, abuso de horas y en fin, muchas otras más renuncié y me fui en paz sin generar discusión ni nada, pero sí, las trabajadoras somos maltratadas, humilladas, no te respetan ni tu trabajo ni el amor que les das a sus hijos cuidándolos. No te valoran y para ellos sos descartable. Por eso me fui, no aguante más, ni física ni psicológicamente, te agotan, te sacan la energía.