«Yo tenía 16 cuando mis papás me dijeron que me tenía que ir a trabajar con una señora que necesita a alguien que le ayude.No era opción…era una orden con  cara de que te vas. Y yo pensando en mis pocas cosas, en mi hermano pequeño que yo cuidaba. ¿Quién lo va cuidar?

 Acto seguido mi papá regaló toda mi ropa y cuando regresé no tenía “ni ma” ,perdón por la palabra, nada ni madre…nada. Por qué según él yo me iba comprar más cosas y que feo…no tenía ni qué ponerme.»