Lo que tenemos que hacer es no dejar que pisoteen nuestra dignidad e irnos cuando nos
falten al respeto. Trabaje con una señora que primero me vio mis manos y me dijo tu no sirves para trabajar pues eres joven, después  me dijo comes muchas tortillas y frijoles. Dure unos días, espere a que su hija me pagara porque yo iba trabajar para su hija y un día en la mañana estaba lavando y secando por lo que me llamo la atención en forma grosera. Le hable y le dije muchas gracias señora dígale a su hija que busque otra persona.  Cuídese, adiós y me fui.

 

Trabajadora del Hogar.