Elvira Hernández, trabajadora del hogar, Oaxaca.

Yo vengo del Estado de Oaxaca, me vine a la edad de 12 años y me vine para ayudar a mi mamá, para mantener a mis hermanos pequeños. Me vine acá, pero es diferente. Uno llega, no sabe qué es lo que nos están diciendo. Saca la aspiradora, saca la licuadora, pero no sabe uno porque viene uno con los ojos cerrados, ya que  en el pueblito no se usa nada eso. Sí, batalla uno para acostumbrarse y luego si se encuentra usted personas que no nos tienen paciencia es peor. Si es difícil, pero luego por la necesidad uno se viene a trabajar de chicas. Yo no me quería venir, la verdad, porque yo estaba bien allá, pero para ayudar a mi mamá. Si sufrí porque estuve ocho meses en esa casa donde eran muy exigentes, me trataban mal, no me daban de comer, comía lo que podía. La verdad fue triste cuando yo llegué acá.