Yo también lo viví, también me cerraron la puerta de la casa donde trabajé 14 años y sin sueldo. La ropa que me ponía era pura ropa usada que compraba la vieja, a veces había comida y a veces nada, sólo tomaba agua. Estaba privada de mi libertad hasta que un buen día me escapé por la azotea, me ayudó la vecina. Doy gracias a dios que aún vivo para contarlo. Eso fue en el año 2004 cuando me escapé porque iba a cumplir 30 años al otro día, después 14 años encerrada. La vecina me ayudó a denunciar a esa señora que me trató muy mal, pero no pude lograr nada porque no tuve testigos y la licenciada que me consiguieron se vendió con mi expatrona, pero dios es grande conmigo porque tengo una pequeña familia que jamás pensé tener, tengo salud y un techo caliente.