Hay patronas que la mera verdad no tienen por qué ir a esculcar nuestras cosas. Eso me encantaría que sí alguien lo escucha, que se quiten esa manía. Va uno, encuentra las cosas ya revueltas, las cosas ya no están cómo las había uno dejado. Entonces yo digo, ¿y nosotros cuándo vamos y les esculcamos sus cosas? Vamos y doblamos la ropa interior porque ellos nos lo piden. Pero si no, ni siquiera abriéramos los cajones. Porque son
cajones que no nos van ni nos vienen, pero casi la mayoría hace eso de esculcar las cosas de una.

Trabajadora del Hogar.