«Hasta ahora solo me tocó un sitio donde pagaban poco, pero solo trabajaba 8 horas.Desde hace 5 años estoy en una casa donde no todo ha sido miel sobre hojuelas. Los señores se han portado bien conmigo y a pesar de no tener un contrato formal me respetan mis: vacaciones, aguinaldo, tengo chance de llegar tarde, irme temprano o faltar por actividades de mis hijos. Nunca pero nunca me han hecho un descuento por llegar tarde, al contrario siempre me han dado dinero extra. Y ahora en esta pandemia me mandaron a casa 3 meses, los mismos que me pagaron íntegramente. Me valoran mucho como persona, por ejemplo si está lloviendo por lo menos se aseguran de que no me moje: me prestan suéter , paraguas y a veces me llevan en su auto a la parada del autobús o me pagan el taxi. He escuchado historias de compañeras que las tratan mal, y me da tristeza, ojalá hubiera más personas como las que me he topado.»