Es bonito cuando la gente a la cual le trabajas sabe reconocer y agradecer.  Yo trabajé durante 22 años para una familia, un día falleció una de las hijas y la mamá me despidió sin darme ni las gracias pero sigo adelante, sigo trabajando con otras personas y echándole muchas ganas. No queda de otra y conociendo a otro tipo de personas y dándole más valor a mi trabajo porque lo hago con mucho cariño.

 Me encanta mi trabajo

“Guadalupe Villegas, Trabajadora del Hogar”