Yo trabajé cuando mi niño estaba chiquito y pues la señora que me tocó por patrona era una desgraciada, era mala conmigo, me mal veía, me humillaba y pues no le aguante mucho, como un mes. Eso sí, me pagaba poquito y su casa era de tres pisos, en ese entonces me daba $120 de 9 a 5 de la tarde.