A mí me indigna este caso. Yo aceptaría vivir en un cuarto de azotea, siempre y cuando esté cercada la azotea, o en cuarto pequeño, o en un cuarto bodega; pero NO en un cuarto peligroso como ese en donde ella murió. ¿Por qué para algunos patrones nuestra vida vale tan poco? Deberían ser sancionados por ser inhumanos y negligentes. ¿Resignación? ¿Sólo eso? Justicia también!!!