«Yo quiero contarles la historia de mi madre:

 Ella se quedó sola hace ya 15 años, mi padre nos abandonó y ella nos dejo para irse a la ciudad y sustentarnos; somos 5 hermanos. Llegó a una casa donde siempre la trataron bien, le regalaban ropa y cosas que ya no usaban y parecían buenas personas. Mi mamá ahora lleva con ellos 14 años de trabajo ,mis hermanos y yo ya somos adultos. Ella nos sacó adelante sola y ahora que ya tiene 51 años estas personas convirtieron su trabajo en una prisión. Antes salía cada 15 días y venía a visitarnos, pero ahora la dejan salir cada 3 meses; sin salir ni sábado ni domingo. Al principio de la pandemia no la dejaban ni salir a el supermercado por algo de comer, ni  siquiera para asearse. No les importaba si se quedaba sin comer. Cada que ella dice que quiere salir le ponen peros. Hasta se molestan por que dicen que les puede llevar el virus. Pero ellos sí salen al club y a pasear a todos lados. La primera vez que la dejaron salir fue en Junio y le dieron solo 3 días libres. Y cuando regresó la obligaron a hacerse la prueba de el coronavirus; y la trataron como apestada hasta que recibieron los resultados. La han dejado sin comer cuando salen unos días,porque no le dejan nada. Si comen carne cuentan el resto para la cena. 

Desde Junio que la vi hasta Septiembre la dejaron salir nuevamente; y cuando regreso le hicieron lo mismo. Ella no se quiere salir por miedo a que no le den liquidación y a no encontrar otro empleo por su edad; permitiendo estos tratos. ¿Qué se puede hacer?»