Yo trabajé en casas por varios años y todas mis patronas fueron muy buenas conmigo, se encariñaban conmigo y yo con ellas, solo a excepción de la última que tuve, esa señora era amargadita y también tomaba antidepresivos. Su esposo era medio déspota, no saludaba, pero en fin, lo bueno que la mayoría de mis patrones no fueron así como los últimos. Me quedo con los bonitos recuerdos de mis ex patronas.