Desde hace 14 años me dedico a este oficio, no me da vergüenza porque con este trabajo he apoyado a mi marido ya que  su sueldo es muy bajo. Así con los dos sueldos hemos sacado adelante a mis hijas, una irá a la universidad y otra a secundaria. Cabe mencionar que todas mis jefas han sido grandes  maestras y me han apoyado mucho no todas son buenas y consideradas pero en éstos años he aprendido mucho. Le sirvo a quien me trata bien, a la  que no le doy gracias y me retiro sin resentimiento y cuando me vuelven a llamar les digo gracias ya toda mi semana esta ocupada.

“Gabriela Dorantes, Trabajadora del Hogar”